¿QUIÉN ES IVÁN BARCA?
- Iván Barca
- 4 oct 2022
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 19 oct 2022
Iván Barca no es más que mi nombre artístico.
Este soy yo, Mateo Muñoz, hace tres años y ahora.
Habrán notado que muchas cosas cambiaron. Pasé de usar una camisa de 5 $ del mercado artesanal a una camisa importada de 200 $, de usar un jean roto y una chompa heredada de uno de mis hermanos, a usar un terno de 900 dólares a medida, de usar una manilla de tela a usar un reloj mecánico Stuhrling que me costó lo que muchos considerarían un sueldo decente. Los zapatos, la correa, el anillo. Todo ha cambiado menos dos cosas: mi parada y mi expresión. Aunque los años y los triunfos han afectado mi ceja que se alza orgullosa sobre la otra, apenas dando a entender mi amor propio, algo entenderán de mi mirada: siempre supe que iba a triunfar. Aún después de haber perdido todo y empezado de cero en dos ocasiones. ¿Cómo pude saber con tanta seguridad de que tarde o temprano iba a triunfar? Pues por la mentalidad y los conocimientos que en estos mismos artículos les voy a enseñar.
Esta es la casa donde nací y crecí antes de conocer a mi padre. En la primera foto mi cuarto (nótese que tenías que pasar por mi cuarto para llegar al de mi mamá) en la segunda la cocina, en la tercera el baño, en el que no era raro sentir una babosa o una cucaracha en la nalga al momento de sentarse en el sanitario.

Este soy yo ahora, no más babosas. Mi primer trabajo, desde los trece años, como muchos saben, fue colocar ventanas de aluminio y vidrio junto a mi padre (al que conocí a mis 10 años de edad) Mi papá nunca fue un buen empresario y su liderazgo no iba con mi estilo, así que me decidí que tenía que dedicarme a otra cosa. Eso de que tienes que hacer lo que te apasiona es un mito del new age que ha contaminado las mentes de la juventud. Un lujo que los gringos y los niños ricos se pueden dar ¿Qué otra pasión necesitas sino el hecho de que tu familia se muere de hambre? Cuando las cosas se ponen duras solo tienes una opción: hacer lo que tienes que hacer. Mi hermano entró a la Universidad Central (universidad estatal gratuita) a estudiar arquitectura. ¿Era mi pasión la arquitectura? No en realidad, pero con mi hermano nos dimos cuenta de una cosa: la construcción mueve dinero. Siempre va a ser necesario un dibujante, un obrero, un maquinista. Entonces nos dimos cuenta, no importa la pasión, sino estar donde está el billete. Nos pusimos manos a la obra, a los 17 años abrí con él (mejor dicho él la abrió y yo trabajaba para él) una pequeña oficina cerca de la Universidad. Esto lo aprendí de mi hermano: tomábamos trabajos de maquetería, dibujo, carpintería, manualidades, deberes desde jardín hasta universidad. No importaba si en ese momento no sabíamos hacerlo, aprendíamos a hacerlo. Nos pagaban por aprender. Además de la salud y el amor de tu familia, lo más importante es ganar dinero. Por un mes te voy a pedir que pruebes mi mentalidad. Pasión por el dinero, nada más. Quienes han tenido asesorías conmigo saben cómo soy, si me llamas desesperado a las 2 am y necesitas una reunión urgente y me vas a pagar, no me importa estar dormido, a medio palo, o en el séptimo sueño. No importa que llueva, truene, relampaguee, sea domingo o el mundial. Si estás dispuesto a pagarme estoy para ti 24/7 resolviendo todos los problemas que tengas lo mejor que me lo permitan mis habilidades. Por eso sé que nunca me va a faltar el dinero. Llegó un momento en el que tuve que alejarme de mi hermano porque entendí una cosa que él nunca pudo entender. Cooperar es mejor que aislarse. Como ahora: hago videos brindando todo mi conocimiento y mi experiencia a ustedes, sabiendo que son mi competencia. Porque no se equivoquen, este mundo es una competencia. El carro que tú quieres lo tiene alguien más. La nena (o el hombre), el trabajo, la casa, el salario, que tú quiere, alguien más lo tiene. ¿Se lo merece? Tal vez sí, tal vez no. No importa en qué campo te desarrolles, siempre habrá alguien con más experiencia, contactos, palancas, etc. Entonces, si tú estás en desventaja, solo tienes una opción: sacarte la puta trabajando. Con mi hermano aprendí que sacarse la puta es necesario, pero no suficiente, y que el dinero no es todo. Hay muchas formas de riqueza: amistades, sabiduría, habilidad. Pero eso lo veremos en otro artículo Saludos.
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Att. Mateo Muñoz, Gerente Fundador HÁBITAT ARQUITECTOS
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